Reserva de la Biosfera del Manu
La mayor reserva de selva tropical del mundo se halla en el extremo mismo del alto Amazonas en una remota región del sureste peruano. A sólo 160 km. de las espectaculares del sureste peruano. A sólo 160 km. de las espectaculares del sureste peruano. A sólo 160 km. de las espectaculares ruinas incaicas de Machu Picchu, Manu es único por proteger a tres ecosistemas perfectamente diferenciados: la puna -zona de gran altitud y escasa vegetación, similar a la tundra, en el que crece un tipo de hierba amarillenta denominada ichu, salpicada de lagos de un azul profundo y poblada de llamas con llamativos adornos en las orejas.
El bosque nuboso -un mundo de misterio inmerso siempre en densas nieblas y habitado por el gallito de las rocas que destaca por su llamativo color rojo, osos de anteojos y un sinfín de chorreantes helechos gigantes.
La selva baja tropical -el hogar del caimán negro gigante, el lobo de río, de trece especies de mono y de más de mil especies de aves (el 10% de las que hay en todo el mundo). A pesar de las invasiones sufridas, primero por los Incas y más tarde por conquistadores españoles y por victorianos barones del caucho, la Reserva de la Biosfera del Manu ha sido protegida en gran medida a través de los siglos por su remota localización y por la presencia de tribus nativas hostiles.
En la actualidad habitan el Manu cuatro grupos étnicos -dos de ellos todavía aislados de cualquier contacto con la civilización- en un territorio protegido de 1,881,200 hectáreas. De una extensión equivalente a casi la mitad de Suiza, el Manu es quizás la zona protegida más rica en especies de todo el planeta.
|